Trato de no sumergirme en mis humores
para salir a respirar a la superficie clara
de la noche oscura.
Reírme mirando al cielo y no al techo;
las vigas que sujeto.
Otra vez Luna.
Otra vez plata y otra vez irritaciones de garganta,
picores en mis cadenas bañadas en destellos.
Mis manos atadas por una hierbita simple y frágil
pero que me amarra ágil.
Hipnotizantes.
Luces brillantes , colores redundantes.
Contrastes que me descolocan , me pierden , me encuentran (?)
Encuentran nada más desavenencias.
Una mano regia que me asfixia;
sin atarme los pies.
Camino pues.
Y pido que si me maltratan , me hagan daño...
Pónganle más pasión a la matanza.
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sábado, 19 de enero de 2008
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